jueves, 16 de julio de 2009

LOS ZÁNGANOS Y LOS LEONES (con intro previa)

Como quiera que se puso a llover sin parar, tanto de día como de noche y a muchos les estaba llegando el agua al cuello, Noé inició la inminente construcción de un arca, donde meterse él, sus familiares y otros animales.

Alguien le chivateó que se trataba, ni más ni menos, del Diluvio Universal(*).
(*) Seguramente, había leído la Biblia y sabía de que iba la cosa.

El caso es que construyó una especie de barco de madera, con una casa rural encima, también de madera. Por más que amigos y acólitos le razonaban que estar con el agua al cuello es algo que ya venían sufriendo todos los finales de mes y que era el pan nuestro de cada día de los plebeyos, él siguió con lo suyo. Montó una rudimentaria oficina para gestionar los envíos de animales por UPS, ya que muchos procedían del otro lado del mundo. Además, hizo una gran amistad con los jíbaros, que le redujeron de tamaño ejemplares como la ballena, el elefante y la jirafa, que no había forma de encajarlos en las dependencias del arca, ya que les quedaba fuera la cola, la trompa y los cuernos, respectivamente. Los dos primeros tenían un pase, pero los cuernos de la jirafa asomaban por proa la a altura de la bandera y la tripulación le hizo ver que aquello no quedaba muy bíblico.

Asimismo, fueron reducidos los dinosaurios, que no se habían extinguido como se creía, y que quedaron convertidos en las lagartijas que todos conocemos. La ballena quedó del tamaño de una sardina y el elefante –donde se les fue la mano–parecía un oso hormiguero. Faltó poco para que mandara reducir a susuegra, que esta sí que era voluminosa, pero finalmente la acopló en la bodega de carga, con la orden tajante de que no se quitara el corsé, bajo ningún concepto. Cosa que se duda cumpliera, porque, durante el viaje, hizo amistad con un orangután muy simpático y lascivo, mientras que ella era una mujer muy apasionada.

Así, zarparon sin rumbo fijo, esperando a que escampara. Finalmente, encalló el arca en un monte cercano, al tiempo que remitían las aguas. Noé se dejó llevar siempre por su intuición, ya que el parte meteorológico había pronosticado anticiclón en las Azores, para el fin de semana, con el objeto de no asustar al turismo rural. De no ser así, se habría ahogado, al no haberse inventado aún el paraguas. Se estimó que durante el viaje, que duró 625 días, se recorrieron unos 20 metros, lo que resulta una proeza para la época. Hecho el recuento de animales, le faltaron dos: el orangután y su suegra.

Con el tiempo, se descubrió que un golpe de mar les habíamdesplazado a una isla tropical, donde formaron la primera familia demorangutanes, cuyos descendientes hoy conocemos. J. Macac, afirma quemes el motivo por el cual estos simios son tan feos. Del censo total, he elegido para este blog algunos animalitos que me han resultado significativos, o que, simplemente, me han inspirado. Disfruta con su instructiva lectura.

LOS ZÁNGANOS Y LOS LEONES

Les une el hecho de ser los animalitos que mejor se montan la vida. Tanto, que son muchas veces objeto de la envidia del macho ibérico, que no se puede decir que se lo monte mal.

El zángano permanece en reposo soleándose y/o leyendo la prensa,mientras las abejas obreras no dejan de acarrear polen, procesarlo en miel y atender al mantenimiento de la colmena, alimentación y educación de la reina y de los alevines; al tiempo que la reina no deja de poner huevos. La única función del zángano es la reproducción. Las demás abejas, conscientes del gran esfuerzo que realiza el macho durante la cópula, le dejan darse la gran vida. Al contrario que nuestras incomprensivas mujeres, que, además, te piden que organices el trastero o que podes el jardín. Es más, nos califican de zánganos, peyorativamente, cuando en realidad no hay trabajo más noble y esforzado que trabajar en el polvo (quiero decir en el polen).

De la misma manera, el león no da palo al agua, mientras las leonas se dedican a cazar para ellos y la prole. Es como no tener que ir al tajo todos los días, permaneciendo en la cama y levantarte a mesa puesta. Se trata de un sacrificio que hacen algunos machos para conservar la calidad de la especie. Esta circunstancia no es comprendida por la hembra humana, con lo que el macho ibérico de toda la vida, está ya en serio peligro de extinción. Una lástima, porque estos animales muestran una planta y pose de gran porte, con un legado genético de miles de años.

J. Zangoletti recomienda a los machos ibéricos aún no extintos que sepan volar, intenten colarse en una colmena de abejas, sin que estas se den cuenta. Para los de infantería, siempre queda el recurso de colocarse en una camada de leones. Bostezando de vez en cuando y expulsando algunos gases, éstos no se percatarán de su presencia, y, además, siempre pueden tener algún romance con una leona. Un superviviente de esta experiencia, afirma no haber notado la diferencia con su mujer de toda la vida.

viernes, 10 de julio de 2009

ANIMALITOS PONZOÑOSOS

Hay muchos:

Además de los insectos que pican, más los alacranes y las culebras, por citar los más conocidos, están las hembras de todas las especies, incluida la nuestra; lo que hace que resulte una labor titánica catalogarlas y clasificarlas.

No obstante, J. Piquerin y cols, proponen la siguiente clasificación básica: animalitos ponzoñosos que te pican sin más, y animalitos ponzoñosos que pican con mala leche. Entre los primeros se encuentran las dulces abejitas, las medusas y las escolopendras; si bien no se está seguro de la verdadera intención de estas últimas. Entre los segundos, la avispa, la víbora, la mujer pantera y todos los mosquitos conocidos. Al igual que en el caso anterior, no se está seguro de que la víbora pueda comparase en malas intenciones a la mujer pantera.

Las picaduras de algunos de estos ejemplares dejan un habón típico sobre la piel y, en el peor de los casos, una intoxicación aguda del alma mortal, que postra en cama, afectados de gran depresión y desconsuelo, a muchos varones. Se conocen al menos tres moscas que pican: la tsé-tsé, que luego de picarte te da sueño (como después del orgasmo), el tábano (del grupo de los que pican con mala leche) y la mosca cojonera, llamada así por su afición a los testículos humanos. No está claro si esta especie es realmente una mosca, porque ha sido vista con traje de chaqueta y/o vestido de macramé.

No siempre que se padecen los síntomas de una picadura es por causa de uno de estos bichos, sino que hay gente muy picajosa –afirma el Prof. Guindilla– y ya se sabe que el que se pica ajos come.

martes, 31 de marzo de 2009

LOS VAMPIROS Y LAS VAMPIRAS

Hay muchas clases de vampiros y vampiras (o vampiresas), de los que los más peligrosos para el hombre son, a saber: los chupadores de sangre, los chupadores de almas y los chupadores de fluidos corporales. Todos ellos aportan cierto placer a sus víctimas en el momento de la mordedura letal, especialmente los últimos citados, y más si son hembras.

La añadida circunstancia, es que estas especies están por todas partes y en todos los países, atacando por las noches, donde muestran una actividad ruidosa y desenfrenada; mientras que los inofensivos comedores de insectos o frutas, se recluyen en grutas, guardando un respetuoso silencio. No obstante, esta afirmación es rebatida por J.Dracul et cols, afirmando categóricamente que también atacan por el día, donde están especializados en oficinas de empresa, los chupadores de sangre; asimismo, los chupadores de almas pueden actuar en horario diurno en iglesias, basílicas, sinagogas y mezquitas. Los chupadores de fluidos corporales parecen preferir actuar con nocturnidad, en habitaciones de hoteles, automóviles y callejones obscuros.

Se les distingue por el pelaje: los chupadores de sangre suelen usar trajes de chaqueta color gris o gris azulado y corbatas de colores sobrios. Los chupadores de almas, visten normalmente de negro, menos los líderes que lo hacen de morado, aunque se está imponiendo la moda del turbante y la chilaba (según últimos datos de la Pasarela Cibeles). Las hembras de los chupadores de fluidos corporales son fácilmente diferenciables por su vestimenta, que incluye, indefectiblemente, liguero y medias de licra; pero son muchos los machos de esta especie que visten del mismo modo.

En todos los casos, trasmiten la conocida patología “anemiachupa-chup”, que cursa con pérdida de hematíes, falta de ilusión por la vida y deterioro del líquido seminal. También se aprecia una decoloración de la piel llamada “Sidestiñe” (J. Tintorero et al). Especialmente peligrosa es la capacidad de mimetismo de este tipo dev ampiros, de modo que, por ejemplo, una hembra chupadora de cualquiera de las tres especies, se nos puede presentar como una frágil y tierna doncella. Cuando queremos darnos cuenta, ya nos ha mordido y, en el peor de casos, nos vemos obligados a casarnos con ella.

Mucho cuidado amigos/as con estas especies de vampiros.

LOS CHOCHINES Y LAS POLLAS DE AGUA

De estos animalitos lo primero que hay que aclarar es que se trata de aves, repito: DE AVES.

Sus costumbres resultan ser más que obvias. A los chochines les encanta estar húmedos, por lo que frecuentan humedales. Las pollas de agua van más allá, puesto que su obsesión consiste en mojarse…, para conseguir alimento.

Los primeros muestran gran belleza en su plumaje, que es tan fino que recuerda al pelo humano. De ahí viene la expresión “vello púbico”(otra vez cambió la “b” por la “v”), que se aplica a los chochines… y a otros animales, incluso a las pollas de agua. Suelen emparejarse entre ellos (chochines y pollas), aunque pueden darse relaciones entre los de su misma especie.

Los chochines estuvieron a punto de la extinción, cuando alguien se empeñó en ponerles unas castas bragas. Esto hizo que no pudieran procrear el conjunto de todos ellos y que fueran confundidos con avestruces otros muchos, a los que se les dio caza. Asimismo, repercutió en la población de pollas de agua, que tuvieron que emigrar a otros humedales alemanes (“Alemanita”) o españoles como “La Hermana de la Zurda”, sito en la provincia de Badajoz. En la actualidad, se las recoge en algún que otro Club Reserva y sólo recurren a los ecosistemas citados, cuando por su aspecto y timidez les resulta imposible relacionarse con los chochines.

Los depredadores naturales de los chochines y pollas de agua son el grajo curacuervo y el cocodrilo; pero como este segundo no habita en España, no incide sobre la población. Sin embargo el curacuervo los ha venido persiguiendo a lo largo de su historia e incluso ha visto con muy malos ojos las relaciones con los de su misma especie. Esto ha hecho mermar significativamente el censo poblacional, ya que para poder reproducirse tenían que esperar largas colas para conseguir una autorización. Hoy en día celebran una ceremonia denominada “boda”, a la que asisten otros muchos pájaros, como cacatúas y grullas, milanos y estorninos, así como todo tipo de animalitos del bosque. Esto noa segura su reproducción, pero sí el permiso de los curacuervos para seguir frecuentando los humedales.

En los experimentos de laboratorio realizados por J. Pycher Brave se comprobó que las relaciones entre chochines y pollas de agua son altamente satisfactorias y muy divertidas. En el estudio doble ciego, se simularon las circunstancias de apareamiento con los alumnos y alumnas de Universidad Ornitológica. El 100% de las pollas de agua quedaron satisfechas. No así los chochines, cuya satisfacción estuvo en torno al 40%. El profesor Pycher Brave apuntó que esto se debió a la imposibilidad de conseguir Machos Ibéricos, dada su gran escasez.

DEL LUTHIER EN SÍ

En mi corta experiencia como guitarrero he establecido íntimo contacto con el mundo de la madera. En nuestro pensamiento reside la idea de que las cosas que nos rodean son rígidas e inmutables, incluidos nosotros mismos. Con el paso de los años, nos damos cuenta de que todo es elástico, también el espacio-tiempo. Esto ya nos lo vienen diciendo los astrofísicos, pero cuesta comprobarlo y más hacerse a la idea, que se refuerza cuando, al mirarnos en el espejo, contemplamos la huellas que el tiempo va dejando sobre nuestro cuerpo.

Al mecanizar las delicadas y preciosas maderas, pensé que dado un croquis, todo era cuestión de seguirlo en sus medidas, con precisión de décimas de milímetro. Doblados los aros y encolada tal o cual pieza, debía encajar todo como un puzzle. Vale que no soy un luthier experimentado, pero salvados lo posibles fallos de oficio, me he dado cuenta de que los materiales están vivos y que la madera, aunque seca, tiende a recuperar su forma original, debido seguramente a que posee memoria. También a deformarse, tal vez siguiendo la luz que recibía del sol cuando estaba en el árbol, antes de ser talado.

Independientemente de que esta propiedad de la madera haga de la luthería un oficio de alta artesanía (yo diría que artístico), invita a la reflexión filosófica sobre la flexibilidad de nuestro universo.

Curiosamente, el cerebro humano se resiste a esta flacidez y levedad del universo y de nosotros mismos, a pesar de ser una víscera blanda y cambiante con las experiencias y el paso de los años. Tan es así que, en los escáneres cerebrales, se aprecia la resistencia de nuestro cerebro a asumir las distintas perspectivas o ideas de nuestra cultura, oponiéndose claramente a cambios que modifiquen nuestros criterios preconcebidos de la realidad personal. Esto sucede en personas de ideas conservadoras y, en la misma medida, en las liberales, lo que no deja de ser asombroso.

Sólo podemos acceder a la flexibilidad del pensamiento mediante la reflexión racional y científica, valiéndonos de las indiscutibles matemáticas.

Dos más dos son cuatro, por definición… ¿o no es así en otros sistemas numéricos posibles?

lunes, 16 de marzo de 2009

EL SALMÓN, EL SALMONETE Y EL MERO

Aparentemente, se trata de seres distintos, pero les une una gran coincidencia, no sólo porque los tres son peces, sino porque comparten el mismo sentimiento religioso… ¡como lo oyes!

Así, el salmón, resulta ser un salmo demasiado extenso, mientras que el salmonete es un salmo pequeñito. Por su parte el mero, es un mero… salmo, sin más atribuciones.

Circulan por las capillas de pecios hundidos, entre libros mohosos repletos de latinajos.

El salmón es viajero y sale por ahí a desovar a las misiones, lo que se conoce con el nombre de apostolado; mientras que el mero salmo, permanece en su vida monástica, generalmente enrocado en sus principios religiosos, presidiendo alguna que otra conferencia episcopal. El salmonete actúa de comparsa en estos ambientes, y muchas veces, acepta una parroquia de barrio marino.

La vida sedentaria del mero, le resulta más rentable, habiendo llegado algunos a ser Papas (de la mar); mientras que la vida misionera, remontando ríos torrenciales, depara no pocos disgustos, cuando los osos hambrientos merodean en los repechos de las corrientes.

Tradicionalmente, los meros se han llevado mal con las sirenas, a las que han venido reprochando su desnudez, tapándose los pechos únicamente con la melena, ya que, ante un golpe de mar, éstos quedan muchas veces al descubierto, provocando la lascivia de los percebes, que se yerguen erectos. Pueden aceptar, no obstante, una relación sexual casta entre ambos, siempre que se pasen por la vicaría del arrecife. Tampoco los salmones son muy bien vistos por los meros, por la amistad de aquellos con cangrejos ermitaños (jesuitas), que tienen la manía de buscarles las cosquillas al poder papal, cercano a Neptuno.

Pero, para fobia, la que le profesan a las almejas; sobre todo a la variedad "campera" (ver artículo sobre la almeja). Nadie lo sabe, pero la concha de nácar que cubre la desnudez de este impúdico ser, la inventaron los meros, allá por la edad media, constituyendo el primer y genuino cinturón de castidad marino conocido.

Como puede verse, en este artículo, "en todas partes cuecen habas". ¿Qué tal unas habas con almejas?

sábado, 14 de marzo de 2009

LA ALMEJA

Se trata de un ser bivalvo, de cuerpo meloso y baboso, dotado de dos clítoris extensibles, que alarga fuera de las conchas, para respirar. De aspecto impúdico, suele vivir encerrada en su concha y enterrarse en la arena, dejándose ver únicamente cuando las circunstancias le son favorables. Su nombre científico es "Bibalvus impudicus".

"Almeja" y "concha" son dos acepciones utilizadas por los humanos para referirse a seres tan controvertidos y complejos…, como las almejas.

Han sido catalogadas dos clases: la "marinera" y la "urbanitas", amén de la "hermana mayor" o almeja de la alta sociedad, u "ostra". Así como la marinera es asequible, la urbanitas resulta más esquiva, en tanto que la ostra se mueve en altos ambientes sociales; si bien algunas, de inferior calidad, se muestran en comidas y cenas de empresa o fiestas familiares, de carácter plebeyo, una o dos veces al año. Todas estas especies son más del gusto de los caballeros que de las damas, como cabía esperar. Asimismo, ellas prefieren los percebes (por razones obvias). No es raro observar parejas de hecho (que no matrimonios) entre percebes y almejas, presentándose en sociedad.

Ambas especies se encuentran con facilidad en el funcionariado de los arrecifes, por el que todos pasamos alguna vez, cuando necesitamos algún certificado oficial. Mucho más raro es encontrarlas tocando las castañuelas en un tablao flamenco.

Una variedad de la "urbanitas" es la "almeja campera". Se las puede ver todo el año en, por ejemplo, la Casa de Campo de Madrid; y, sobre todo, cuando la temperatura se suaviza con la estación; en cuyo caso, alternan con las setas de temporada. Sólo sucede, en esta circunstancia, que los percebes se desgarran de la roca y puede vérseles merodeando por los aledaños del recinto.

La vida de la almeja es, no obstante, efímera, terminado por compartir plato con los indolentes fideos. Mientras que, al contrario, los percebes son plato de lujo en mesas distinguidas. En este sentido, la ostra (o "peaso" de almeja), comparte la misma buena suerte.

En estos tiempos, las cosas tienden a cambiar para las almejas, asociadas para reivindicar su derechos en la organización AAA, o triple A (A = almeja), en una guerra sin cuartel contra el percebe. Dicen ellas que, si el percebe se inmiscuye en sus asuntos, cerrarán la concha de golpe, ateniéndose éste a las consecuencias. De este modo, han sido vistos algunos ejemplares circuncidados, navegando a la deriva.

Sólo se me ocurre añadir: para vosotros que disfrutéis comiéndoos alguna que otra almeja; y para vosotras, que degustéis algún que otro percebe que sea de vuestro agrado… Me refiero al marisco, o ¿en queestabais pensando?