¿Dónde están los límites de lo que yo percibo como mi ser?
Me siento más grande, cuanto mayor es mi circunstancia; como puede ser el dinero, el poder… también un cuerpo atlético y bien formado. Sin duda, los afectos que me rodean…
¿Y qué pasa cuando a me quitan algo de eso? Pues sigo teniendo conciencia del yo, pero siento que me falta algo. Por ejemplo, la muerte de un familiar muy cercano se percibe como una amputación; y un amputación como la pérdida de una parte de mi totalidad. Y, ante un amputación real, se sigue percibiendo el miembro perdido mucho tiempo después de separado de cuerpo.
Sin embargo, intercambio materia con el exterior sin sentimiento de pérdida; como, por ejemplo, las células muertas de mi piel y los productos de desecho, tanto sólidos, como líquidos y gaseosos. Añadida la circunstancia de que, en realidad, “somos transparentes”, compuestos por células, éstas por átomos y estos por partículas muy separadas entre sí, resulta difícil comprender cómo es posible la conciencia de identidad de nosotros mismos.
Resumiendo, soy una especie de cuerpo esponjoso que cambia la piel de continuo, caga, come, mea y se tira pedos a diario.
Tras esta profunda reflexión, resta por localizar la ubicación de la conciencia, que muchos creen en el cerebro. Empero, sin embargo, vista la masa gris de algunos, queda invalidada esta teoría. Va a ser que se ubica en la punta de los dedos, sobre todo en el índice y el corazón. Con el primero, Colón señaló al Nuevo Mundo, con el segundo indicamos al otro por dónde debe meterse sus argumentos.
La nueva imagen del Universo obtenida con el telescopio Plank es como nosotros mismos, polvo, materia y antimateria. Nadie sabe para qué sirve, pero no hay duda de que somos parte de él. ¿
Tiene el universo conciencia de sí mismo? Aquí os dejo esta pregunta para que os entretengáis más que con un sudoku. No sirve para mucho, pero resulta ser un buen laxante para el cerebro.
En pocas horas, tendréis diarreas mentales como las mías.
viernes, 6 de agosto de 2010
miércoles, 21 de julio de 2010
QUÉ FUE ANTES, ¿EL HUEVO O LA GALLINA?
ARTÍCULO CIENTÍFICO
En una investigación conjunta entre la Universidad de Sheffield y la de Warwick, se han estudiado con una supercomputadora llamada HÉCTOR, los componentes de la cáscara del huevo.
Simulando el proceso de biomineralización (producción de minerales o materiales sólidos dentro de los organismos), se descubrió una proteína llamada ovocledidin-17, que es, tal y como han explicado los investigadores británicos a la CNN, esencial para la formación de los depósitos necesarios, que sólo se encuentra en los ovarios de la gallina. Por tanto, el componente alfa de este misterio no es otro que: ¡la gallina!
Sin embargo, uno de los autores del artículo, Colin Freeman, de la Universidad de Sheffield en el norte de Inglaterra, declaró a la CNN que el resultado no fue tan contundente como parecía: “Yo diría que el concepto de una cáscara de huevo se produjo mucho antes de la gallina, es cosa de dinosaurios o incluso antes de los dinosaurios. Esto es algo a tratar con un biólogo evolucionista”.
Quizá en un tiempo, los investigadores puedan desvelar resultados más concluyentes para un argumento tan interesante.
CONTESTACIÓN A ESTE ARTÍCULO
¡Bah! Todo macho ibérico sabe que fue antes el huevo y que sin un par de buenas pelotas, ni fecundación, ni nada de nada. Además los huevos ibéricos están desprovisto de cáscara. O sea, que todo va a pelo, o a capella. Así es como se han engendrado siempre los machitos ibéricos, de toda la vida.
Otra cosa es el que quiera hacérselo con la gallina, a falta de otros alicientes. En ese caso, es tan importante la gallina como el huevo.
Con el paso de los años, los huevos se deterioran y el pitorro se pone pachucho, con lo que la gallina comienza a adquirir cierta importancia; siempre y cuando no esté seleccionada por Gallina Blanca para fabricar caldo.
Ante verdades como estas, no sé que coño hacen los científicos con tanta elucubración.
En una investigación conjunta entre la Universidad de Sheffield y la de Warwick, se han estudiado con una supercomputadora llamada HÉCTOR, los componentes de la cáscara del huevo.
Simulando el proceso de biomineralización (producción de minerales o materiales sólidos dentro de los organismos), se descubrió una proteína llamada ovocledidin-17, que es, tal y como han explicado los investigadores británicos a la CNN, esencial para la formación de los depósitos necesarios, que sólo se encuentra en los ovarios de la gallina. Por tanto, el componente alfa de este misterio no es otro que: ¡la gallina!
Sin embargo, uno de los autores del artículo, Colin Freeman, de la Universidad de Sheffield en el norte de Inglaterra, declaró a la CNN que el resultado no fue tan contundente como parecía: “Yo diría que el concepto de una cáscara de huevo se produjo mucho antes de la gallina, es cosa de dinosaurios o incluso antes de los dinosaurios. Esto es algo a tratar con un biólogo evolucionista”.
Quizá en un tiempo, los investigadores puedan desvelar resultados más concluyentes para un argumento tan interesante.
CONTESTACIÓN A ESTE ARTÍCULO
¡Bah! Todo macho ibérico sabe que fue antes el huevo y que sin un par de buenas pelotas, ni fecundación, ni nada de nada. Además los huevos ibéricos están desprovisto de cáscara. O sea, que todo va a pelo, o a capella. Así es como se han engendrado siempre los machitos ibéricos, de toda la vida.
Otra cosa es el que quiera hacérselo con la gallina, a falta de otros alicientes. En ese caso, es tan importante la gallina como el huevo.
Con el paso de los años, los huevos se deterioran y el pitorro se pone pachucho, con lo que la gallina comienza a adquirir cierta importancia; siempre y cuando no esté seleccionada por Gallina Blanca para fabricar caldo.
Ante verdades como estas, no sé que coño hacen los científicos con tanta elucubración.
martes, 20 de julio de 2010
EL PULPO PAUL
Uno de los animalitos más inteligentes del medio marino, si no el que más, es el pulpo. Sólo tiene un defecto (a juicio de las mujeres): le sobran tentáculos (manos).
En efecto, mete mano (tentáculos) por donde puede y/o le dejan, lo que hace que las sirenas se sientan extremadamente quejosas de ellos. Algunos ejemplares también meten mano (tentáculos) a los bienes ajenos, por lo que se colocan en ayuntamientos marinos, donde pueden arramplar a sus anchas, lejos de la ira de Neptuno. También producen chupetones, por las ventosas que se alinean a lo largo de los tentáculos; lo es muy celebrado por los varones humanos promiscuos, que siempre pueden argüir la disculpa ante su mujer: “me lo hizo un pulpo”(*).
(*) No utilizar este argumento, si no es usted miembro del equipo de buzos de la guardia civil.
Especialmente dotado para las matemáticas, posee la habilidad de sumar con los dedos. Algunos autores afirman que, incluso, sabe multiplicar. Otros, se aventuran más allá, dotándoles del don de la escritura: en efecto, utilizarían su tinta y los tentáculos para escribir varios libros a la vez, o uno de gran extensión. En este sentido, se les atribuye la autoría de multitud de culebrones y/o telenovelas.
Comen casi de todo, pero siente predilección por los mejillones y las almejas… (dicho sin mala intención). Grandes contorsionistas, son capaces de adaptar su cuerpo a las circunstancias más adversas para conseguir alimento… (o sea, igual que usted y yo). Algunos ejemplares, han desarrollado la facultad de la adivinación, como el Pulpo Paul, que ha venido pronosticando el resultado de los partidos del mundial de fútbol ¡lo que hay que hacer para no ser comido! –exclama en la soledad de su pecera, cuando nadie le escucha– La única desventaja del pulpo es lo bien que casa con la patata cocida, el aceite de oliva y el pimentón. Circunstancia que es aprovechada por los gallegos para servirlo cocinado:
¡Una de pulpo a la gallega, marchando!
En efecto, mete mano (tentáculos) por donde puede y/o le dejan, lo que hace que las sirenas se sientan extremadamente quejosas de ellos. Algunos ejemplares también meten mano (tentáculos) a los bienes ajenos, por lo que se colocan en ayuntamientos marinos, donde pueden arramplar a sus anchas, lejos de la ira de Neptuno. También producen chupetones, por las ventosas que se alinean a lo largo de los tentáculos; lo es muy celebrado por los varones humanos promiscuos, que siempre pueden argüir la disculpa ante su mujer: “me lo hizo un pulpo”(*).
(*) No utilizar este argumento, si no es usted miembro del equipo de buzos de la guardia civil.
Especialmente dotado para las matemáticas, posee la habilidad de sumar con los dedos. Algunos autores afirman que, incluso, sabe multiplicar. Otros, se aventuran más allá, dotándoles del don de la escritura: en efecto, utilizarían su tinta y los tentáculos para escribir varios libros a la vez, o uno de gran extensión. En este sentido, se les atribuye la autoría de multitud de culebrones y/o telenovelas.
Comen casi de todo, pero siente predilección por los mejillones y las almejas… (dicho sin mala intención). Grandes contorsionistas, son capaces de adaptar su cuerpo a las circunstancias más adversas para conseguir alimento… (o sea, igual que usted y yo). Algunos ejemplares, han desarrollado la facultad de la adivinación, como el Pulpo Paul, que ha venido pronosticando el resultado de los partidos del mundial de fútbol ¡lo que hay que hacer para no ser comido! –exclama en la soledad de su pecera, cuando nadie le escucha– La única desventaja del pulpo es lo bien que casa con la patata cocida, el aceite de oliva y el pimentón. Circunstancia que es aprovechada por los gallegos para servirlo cocinado:
¡Una de pulpo a la gallega, marchando!
domingo, 27 de junio de 2010
LA TIRANÍA INFORMÁTICA
Caer en la tela de araña de la Informática es una de las grandes estupideces de las moscas humanas y un negocio redondo para las arañas que detentan el poder del software y del hardware. Como en otras áreas del mercado mundial, nos imponen con que máquina/as debemos trabajar y con que programas informáticos. Pero, lo peor, es que nos hacen informático-dependientes, de modo que, una vez caemos en sus redes, es imposible salir.
Si me centro en el área de las aplicaciones en diseño gráfico, no se han mejorado mucho de diez años acá. La historia es, más o menos, como sigue: El inventor del Macintosh, Jeff Raskin, (recientemente fallecido) es el precursor del sistema operativo Windows de Bill Gates. El método deventanas y la variada tipografía, fundamentalmente, acercó la computadora al usuario como ordenador personal. El Macintosh clásico ha sido la herramienta renovadora y revolucionaria del diseño gráfico,facilitando el acceso a esta disciplina a quien nunca lo hubiera soñado; de modo que los diseñadores han crecido como las setas. Windows es una mala copia del Macintosh clásico. Mucho más complicado, engorroso y no fiable, este sistema operativo está en prácticamente la totalidad de los hogares del mundo. Como si de un contubernio judeo-masónico se tratara, los fabricantes del hadware (las máquinas) y del software (los programas) se pusieronde acuerdo –implícita o explícitamente– para forrarse a cuenta de losconsumidores, “innovando” de continuo, a fin de que los productos adquiridos se fueran quedan obsoletos. Así, los ordenadores son cada vez más potentes y los programas más complicados. Pero, no con el fin de facilitarle la labor al usuario, sino de convertirle en un esclavo de la demanda. El delito podría constituirlo en hecho de laincompatibilidad dentro de esta plataforma, pero nadie puede con ellos, aunque la administración americana les haya enseñado los dientes.
Como el Macintosh clásico era “el Mercedes” del ordenador personal, sencillo y fiable, había que convertirlo en negocio, o sea en mierda, para hacerlo rentable y participar del enorme pastel de MicrosofT. Así nace el Mac OsX, que no es más que un Linux de pago y que, naturalmente, necesita una máquina mucho más potente que lo soporte.
Y, lo mismo: a día de hoy, los programa han cambiado de versión cadaaño, para no aportar casi nada; pero con nuevos “colorines” en pantalla, efectos multimedia y nuevos menús, que hacen creer a los ingenuos que aquello se modernizó. Sólo faltaba Internet, creado por Tim Berners-Lee con la mejor de las intenciones. Internet está muy bien y está muy mal, según se utilice; como todo invento humano. Naturalmente, suele utilizarse mal, no sólo por parte de los usuarios malintencionados, sino por los magnates del sofTware ,que lo usan contra los consumidores.
Los hay ingenuos que creen que trabajar con la red abierta, recibiendo continuas actualizaciones del sistema operativo y programas, es para mejorarlos. Es, sobre todo para que sus dueños puedan ver lo que tenemos, y si es legal. Internet es un sistema de comunicación, como puede serlo el teléfono; pero, además es una puerta abierta al espionaje informático. Otro timo son los programas antivirus. Esto es como la alarma de las pandemias, donde los laboratorios se forran fabricando vacunas, o el mito de los piojos, que sueltan en los colegios para luego vendernos el insecticida.
Pues este es el panorama muy resumido, queridos amigos. Para terminar, unos consejos que yo mismo he puesto en práctica: 1. Trabajar con dos discos duros, sean físicos o virtuales. Uno de ellos soportará el sistema operativo y el otro los documentos. Pase loque pase, siempre se podrá formatear el disco primario y volver areinstalar los programas, sin perder los datos del segundo disco. 2. Evitar, todo lo que se pueda, entrar en páginas “guarras” y/o descargarse archivos de los que pululan por la red. 3. Contenerse en la instalación de actualizaciones y, muchos más, en la de nuevos sistemas operativos al grito de ¡me planto! Tener en cuenta que cada vez que se añade algo nuevo, surge algún tipode incompatibilidad y la necesidad de actualizar otro u otros programas… ¡incluso el equipo!
Como quiera que nadie es profeta en su tierra y que es como predicar en el desierto, pues olvidaros de lo dicho y que cada cual haga lo que le dé la gana.
¿Instalamos en nuevo Windos 7?
Si me centro en el área de las aplicaciones en diseño gráfico, no se han mejorado mucho de diez años acá. La historia es, más o menos, como sigue: El inventor del Macintosh, Jeff Raskin, (recientemente fallecido) es el precursor del sistema operativo Windows de Bill Gates. El método deventanas y la variada tipografía, fundamentalmente, acercó la computadora al usuario como ordenador personal. El Macintosh clásico ha sido la herramienta renovadora y revolucionaria del diseño gráfico,facilitando el acceso a esta disciplina a quien nunca lo hubiera soñado; de modo que los diseñadores han crecido como las setas. Windows es una mala copia del Macintosh clásico. Mucho más complicado, engorroso y no fiable, este sistema operativo está en prácticamente la totalidad de los hogares del mundo. Como si de un contubernio judeo-masónico se tratara, los fabricantes del hadware (las máquinas) y del software (los programas) se pusieronde acuerdo –implícita o explícitamente– para forrarse a cuenta de losconsumidores, “innovando” de continuo, a fin de que los productos adquiridos se fueran quedan obsoletos. Así, los ordenadores son cada vez más potentes y los programas más complicados. Pero, no con el fin de facilitarle la labor al usuario, sino de convertirle en un esclavo de la demanda. El delito podría constituirlo en hecho de laincompatibilidad dentro de esta plataforma, pero nadie puede con ellos, aunque la administración americana les haya enseñado los dientes.
Como el Macintosh clásico era “el Mercedes” del ordenador personal, sencillo y fiable, había que convertirlo en negocio, o sea en mierda, para hacerlo rentable y participar del enorme pastel de MicrosofT. Así nace el Mac OsX, que no es más que un Linux de pago y que, naturalmente, necesita una máquina mucho más potente que lo soporte.
Y, lo mismo: a día de hoy, los programa han cambiado de versión cadaaño, para no aportar casi nada; pero con nuevos “colorines” en pantalla, efectos multimedia y nuevos menús, que hacen creer a los ingenuos que aquello se modernizó. Sólo faltaba Internet, creado por Tim Berners-Lee con la mejor de las intenciones. Internet está muy bien y está muy mal, según se utilice; como todo invento humano. Naturalmente, suele utilizarse mal, no sólo por parte de los usuarios malintencionados, sino por los magnates del sofTware ,que lo usan contra los consumidores.
Los hay ingenuos que creen que trabajar con la red abierta, recibiendo continuas actualizaciones del sistema operativo y programas, es para mejorarlos. Es, sobre todo para que sus dueños puedan ver lo que tenemos, y si es legal. Internet es un sistema de comunicación, como puede serlo el teléfono; pero, además es una puerta abierta al espionaje informático. Otro timo son los programas antivirus. Esto es como la alarma de las pandemias, donde los laboratorios se forran fabricando vacunas, o el mito de los piojos, que sueltan en los colegios para luego vendernos el insecticida.
Pues este es el panorama muy resumido, queridos amigos. Para terminar, unos consejos que yo mismo he puesto en práctica: 1. Trabajar con dos discos duros, sean físicos o virtuales. Uno de ellos soportará el sistema operativo y el otro los documentos. Pase loque pase, siempre se podrá formatear el disco primario y volver areinstalar los programas, sin perder los datos del segundo disco. 2. Evitar, todo lo que se pueda, entrar en páginas “guarras” y/o descargarse archivos de los que pululan por la red. 3. Contenerse en la instalación de actualizaciones y, muchos más, en la de nuevos sistemas operativos al grito de ¡me planto! Tener en cuenta que cada vez que se añade algo nuevo, surge algún tipode incompatibilidad y la necesidad de actualizar otro u otros programas… ¡incluso el equipo!
Como quiera que nadie es profeta en su tierra y que es como predicar en el desierto, pues olvidaros de lo dicho y que cada cual haga lo que le dé la gana.
¿Instalamos en nuevo Windos 7?
sábado, 12 de junio de 2010
UNA CLASE DE TENIS
Si sois aficionados al tenis, sabréis la diferencia entre el drive, o golpe de derecha, y el revés, de izquierda. Las ejecuciones son opuestamente distintas. No es lo mismo torturar y matar en una checa roja, que recuperar la memoria histórica de todos aquellos que fueros asesinados y tirados a una cuneta o fosa común durante la represión franquista de posguerra. Es lo que los zurdos llaman memoria histórica y lo que los diestros no reconocen, al padecer una suerte de amnesia hipócrita.
El drive se ejecuta con todo el cuerpo de perfil, adelantando la pierna derecha y efectuando un ejercicio de torsión, a la vez que el brazo derecho gira de atrás adelante, hasta que rodea el cuello del tenista, en lo que se llama “ponerse la bufanda”, en medios técnicos. Algunos finalizan con el brazo en alto y la mano extendida y cantan canciones cursis, como Montañas Nevadas.
El revés es el golpe natural que unos ejecutan a dos manos y otros a una. Los que lo hacen a dos manos son denominados tránsfugas. Es importante apretar bien el puño, durante su ejecución. Por eso digo que no tienen nada que ver.
Para ser jugador de derechas, hay que cumplir una serie de requisitos, ya desde la vestimenta, que consisten en: traje gris, camisa azul y corbata (que no sea roja, si puede ser); el pelo engominado sin patillas ni melenitas. El jugador de izquierda porta camisa escocesa, pantalón y/o chaquetade pana y bufanda roja, aunque la competición se realice en Agosto a 40º C a la sombra. Además, hay que poseer una ideología, a saber: El jugador de derechas, ha de ser ferviente católico, lo que supone oponerse al aborto, estar del lado de los empresarios, preferir la dictadura militar y guardar las formas si ha follado, porque el tema del sexo está mal visto en esos medios. Es muy meritorio que posea el carné del Real Madrid. Sin embargo, el de izquierdas tiene que ser necesariamente ateo, comunista, socialista, anarquista o republicano, es libre de follar todo lo que quiera (o más bien lo que pueda) y debe ser miembro del Atlético de Madrid.
En un partido de tenis, el zurdo goza de las ventajas propias de su condición: su drive incide sobre el revés del oponente y el servicio goza de ventaja similar, al poder sacar cruzado hacia esa zona. Pero el diestro tiene todas las de ganar, al ser el dueño de la pista y/o complejo deportivo, el organizador del torneo y el que manda. Si las cosas van mal, puede suspender el partido, alegando que llueve, o implantar un toque de queda al grito de “se sienten coño”.
Así las cosas ¿no os parece que es mucho más saludable y solidario jugar a la petanca?
El drive se ejecuta con todo el cuerpo de perfil, adelantando la pierna derecha y efectuando un ejercicio de torsión, a la vez que el brazo derecho gira de atrás adelante, hasta que rodea el cuello del tenista, en lo que se llama “ponerse la bufanda”, en medios técnicos. Algunos finalizan con el brazo en alto y la mano extendida y cantan canciones cursis, como Montañas Nevadas.
El revés es el golpe natural que unos ejecutan a dos manos y otros a una. Los que lo hacen a dos manos son denominados tránsfugas. Es importante apretar bien el puño, durante su ejecución. Por eso digo que no tienen nada que ver.
Para ser jugador de derechas, hay que cumplir una serie de requisitos, ya desde la vestimenta, que consisten en: traje gris, camisa azul y corbata (que no sea roja, si puede ser); el pelo engominado sin patillas ni melenitas. El jugador de izquierda porta camisa escocesa, pantalón y/o chaquetade pana y bufanda roja, aunque la competición se realice en Agosto a 40º C a la sombra. Además, hay que poseer una ideología, a saber: El jugador de derechas, ha de ser ferviente católico, lo que supone oponerse al aborto, estar del lado de los empresarios, preferir la dictadura militar y guardar las formas si ha follado, porque el tema del sexo está mal visto en esos medios. Es muy meritorio que posea el carné del Real Madrid. Sin embargo, el de izquierdas tiene que ser necesariamente ateo, comunista, socialista, anarquista o republicano, es libre de follar todo lo que quiera (o más bien lo que pueda) y debe ser miembro del Atlético de Madrid.
En un partido de tenis, el zurdo goza de las ventajas propias de su condición: su drive incide sobre el revés del oponente y el servicio goza de ventaja similar, al poder sacar cruzado hacia esa zona. Pero el diestro tiene todas las de ganar, al ser el dueño de la pista y/o complejo deportivo, el organizador del torneo y el que manda. Si las cosas van mal, puede suspender el partido, alegando que llueve, o implantar un toque de queda al grito de “se sienten coño”.
Así las cosas ¿no os parece que es mucho más saludable y solidario jugar a la petanca?
sábado, 15 de mayo de 2010
LA BODA
La boda adquiere una perspectiva diferente cuando se ve desde el coro…
¡nunca mejor dicho!
En efecto, ser miembro (con perdón) de una coral contratada para
cantar el evento, ofrece una situación privilegiada, para observar si
ser observado, desde la atalaya del coro de iglesias y catedrales.
Ya se sabe: el coro al coro, el caño al caño y del caño al c.
La cosa es como sigue:
Antes de la ceremonia, todos son nervios y desasosiegos entre los
cantantes, además de bromas y chistes, muchas veces subidos de tono.
Por no mencionar los codazos entre ellos, modo singular de corregir
las equivocaciones del que está al lado. Algunas veces, esto termina
en desastre, como el Rosario de la Aurora.
La novia llega siempre con media hora de retraso como mínimo, cosa que
hace para darse importancia y elevar su autoestima. Es entonces cuando
se entona el canto de entrada, que suele ser el Canticorum Jubilo de
Haendel. Claro está que el autor nunca esperó que su música abriera
este tipo de ceremonias.
Para este momento no se cuenta con el organista, ya que: 1) llega
tarde, 2) llega sin partituras, 3) llega ebrio, 4) no llega, porque se
confundió de iglesia y está tocando la marcha nupcial en un funeral.
Entre salmo y salmo, las cantantes se entretienen en darle a “la
húmeda”, deporte preferido por ellas, que debería ser olímpico;
mientras los hombres observan los escotes de las señoras y señoritas
situadas en la planta inferior. Algunos afirman haber visto hasta la
entrepierna, cosa no muy creible, pero que estimula la imaginación del
resto.
En las liturgias oficiadas por un cura lento, el sermón significa el
máximo relax para los coralistas, que acaban sentados por los suelos,
dada la falta de sillas. Es el momento de las confidencias y de los
chistes verdes, que tienen que ver más con la noche de bodas, que con
la ceremonia religiosa. En tanto, el cura abronca a los jóvenes novios
por sus pecados y/o por los de toda la humanidad. Les recuerda que su
compromiso es para toda la vida y también para la otra, así como la
obediciencia que a que se obligan en adelante. Esto está garantizado
por parte del varón, que, lo tiene tan asumido, que muchas veces pide
que las corales interpreten el Coro de Esclavos de la ópera Nabuco.
Esto si es estar a tono con las circunstancias.
En el acto de la comunión, siempre hay una “Mari Pili” que ejecuta el
Ave María de Schubert, con más o menos acierto. Es el Ave María
preferida por las “marías” o “marujas”, mientras que a los varones,
hechos y derechos, nos parece una cursilada; máxime, dada la
existencia de otras partituras mucho más interesantes.
Pero, también puede ser la Salve Marinera, si los sujetos
protagonistas son miliares. Aquí es donde los hombres se emocionan y
las mujeres también, no se sabe si por el mismo motivo, que un
servidor desconoce. Debe ser como cuando se interpreta una jota, que
aunque seas de Vallecas, te emociona.
La decadencia llega cuando se interpreta la Salve Rociera, donde ellas
se encuentran a sus anchas y ellos se sienten Manolo Escobar.
En adelante, más o menos, se sigue la misma pauta.
Al final, suele sonar el Aleluya de Haendel, en una ejecución
verdaderamente traumática, por parte del coro, dada la texitura aguda
(al haberse subido el diapasón, desde la época en que fue escrita);
con la anuencia de un público que habla a voces, que no escucha y que
se parte la cara por felicitar a los novios.
Es el momento más triste para la coral, que recuerda a los músicos del
Titanic, cuando se estaba hundiendo, persistiendo en sus melodías,
ajenos a la catástrofe,
en este caso:
LA BODA
¡nunca mejor dicho!
En efecto, ser miembro (con perdón) de una coral contratada para
cantar el evento, ofrece una situación privilegiada, para observar si
ser observado, desde la atalaya del coro de iglesias y catedrales.
Ya se sabe: el coro al coro, el caño al caño y del caño al c.
La cosa es como sigue:
Antes de la ceremonia, todos son nervios y desasosiegos entre los
cantantes, además de bromas y chistes, muchas veces subidos de tono.
Por no mencionar los codazos entre ellos, modo singular de corregir
las equivocaciones del que está al lado. Algunas veces, esto termina
en desastre, como el Rosario de la Aurora.
La novia llega siempre con media hora de retraso como mínimo, cosa que
hace para darse importancia y elevar su autoestima. Es entonces cuando
se entona el canto de entrada, que suele ser el Canticorum Jubilo de
Haendel. Claro está que el autor nunca esperó que su música abriera
este tipo de ceremonias.
Para este momento no se cuenta con el organista, ya que: 1) llega
tarde, 2) llega sin partituras, 3) llega ebrio, 4) no llega, porque se
confundió de iglesia y está tocando la marcha nupcial en un funeral.
Entre salmo y salmo, las cantantes se entretienen en darle a “la
húmeda”, deporte preferido por ellas, que debería ser olímpico;
mientras los hombres observan los escotes de las señoras y señoritas
situadas en la planta inferior. Algunos afirman haber visto hasta la
entrepierna, cosa no muy creible, pero que estimula la imaginación del
resto.
En las liturgias oficiadas por un cura lento, el sermón significa el
máximo relax para los coralistas, que acaban sentados por los suelos,
dada la falta de sillas. Es el momento de las confidencias y de los
chistes verdes, que tienen que ver más con la noche de bodas, que con
la ceremonia religiosa. En tanto, el cura abronca a los jóvenes novios
por sus pecados y/o por los de toda la humanidad. Les recuerda que su
compromiso es para toda la vida y también para la otra, así como la
obediciencia que a que se obligan en adelante. Esto está garantizado
por parte del varón, que, lo tiene tan asumido, que muchas veces pide
que las corales interpreten el Coro de Esclavos de la ópera Nabuco.
Esto si es estar a tono con las circunstancias.
En el acto de la comunión, siempre hay una “Mari Pili” que ejecuta el
Ave María de Schubert, con más o menos acierto. Es el Ave María
preferida por las “marías” o “marujas”, mientras que a los varones,
hechos y derechos, nos parece una cursilada; máxime, dada la
existencia de otras partituras mucho más interesantes.
Pero, también puede ser la Salve Marinera, si los sujetos
protagonistas son miliares. Aquí es donde los hombres se emocionan y
las mujeres también, no se sabe si por el mismo motivo, que un
servidor desconoce. Debe ser como cuando se interpreta una jota, que
aunque seas de Vallecas, te emociona.
La decadencia llega cuando se interpreta la Salve Rociera, donde ellas
se encuentran a sus anchas y ellos se sienten Manolo Escobar.
En adelante, más o menos, se sigue la misma pauta.
Al final, suele sonar el Aleluya de Haendel, en una ejecución
verdaderamente traumática, por parte del coro, dada la texitura aguda
(al haberse subido el diapasón, desde la época en que fue escrita);
con la anuencia de un público que habla a voces, que no escucha y que
se parte la cara por felicitar a los novios.
Es el momento más triste para la coral, que recuerda a los músicos del
Titanic, cuando se estaba hundiendo, persistiendo en sus melodías,
ajenos a la catástrofe,
en este caso:
LA BODA
viernes, 11 de diciembre de 2009
LA ENFERMEDAD DEL HIGO
La “Enfermedad del Higo” es mucho más frecuente de lo que pudiera suponerse a priori.
Se trata de un síndrome en virtud del cual la persona va madurando –vs. envejeciendo– con los años, hasta completar el ciclo vital, y, luego, va y se muere. El nombre se inspira en el fruto de la higuera común “ficus carica”, que pende el árbol mientras está joven, se arruga progresivamente y, finalmente, cae al suelo donde se chafa y pudre. El higo es la flor del árbol, que se nos muestra en forma de inflorescencia.
Contra esta antigua enfermedad la Medicina viene luchando, desde tiempos inmemoriales, intentando ponerle remedio a base de productos antioxidantes, cremas para la piel, todo tipo de cirugías estéticas y/o reparadoras, etc., sin conseguir evitar el desenlace final. Algunos excéntricos, que se lo pueden permitir, se hacen congelar en nitrógeno líquido, a la espera de una solución futura.
Muchas personas se niegan a envejecer, en especial en su juventud. “El árbol joven no quiere arder”. Algunas siguen empeñadas en ello, cuando han rebasado la madurez y se encuentran en plena ancianidad. A esta variedad del síndrome del higo se le conoce con el nombre de “síndromedel higo verde (o del viejo verde)”.
A algunos, envejecer nos jode. Sólo con mirar el futuro del higo y el aspecto que ofrece al final de su ciclo vital, nos dan calambres hasta en el píloro. Científicos cualificados denominan a este cuadro clínico, “el síndrome del higo chungo” (no confundir con “chumbo”, o de la chumbera). En otros círculos lo llaman “el síndrome del higo paso o seco”.
La variedad del que se conserva en nitrógeno líquido es conocida con el nombre de “síndrome del higo iceberg”, también “síndrome del Titanic”, dado que se espera que el logro de su recuperación sea un completo desastre.
Hay personas que creen que la enfermedad del higo consiste en estar obnubilado por el deseo sexual de una mujer concreta, hasta el punto de no poder pensar en otra cosa. En este caso hablamos del “síndrome del higo en almíbar” o decimos: “está en la higuera”, refiriéndonos al paciente que la sufre.
Hay higos que se pudren en el árbol sin llegar a caer y otros que son comidos por los pajaritos y/o gusanos. En este caso no podemos hablar de una enfermedad del higo propiamente dicha, más bien se trata de una jugarreta de la madre naturaleza (putada), ya que no permite siquiera que complete su ciclo vital.
Poner los higos en conserva no parece resolver esta patología milenaria, como se ha visto en los casos de ultracongelación. En un experimento realizado en la Universidad de Oxford, se pusieron en un matraz los restos mortales de tres abuelos fallecidos. Posteriormentef ueron condimentados con sales minerales básicas, proteínas y azúcares elementales. Se intentó su resurrección con descargas eléctricas de varios Gv., pero no se les pudo devolver a la vida, por lo que han sido vendidos a un restaurante chino especializado en cerdo agridulce.
Estamos en camino de conquistar Marte y aún no sabemos curar un catarro, ni la Enfermedad del Higo. ¿Cómo coño vamos a combatir la Gripe A?
¡Porca miseria!
Se trata de un síndrome en virtud del cual la persona va madurando –vs. envejeciendo– con los años, hasta completar el ciclo vital, y, luego, va y se muere. El nombre se inspira en el fruto de la higuera común “ficus carica”, que pende el árbol mientras está joven, se arruga progresivamente y, finalmente, cae al suelo donde se chafa y pudre. El higo es la flor del árbol, que se nos muestra en forma de inflorescencia.
Contra esta antigua enfermedad la Medicina viene luchando, desde tiempos inmemoriales, intentando ponerle remedio a base de productos antioxidantes, cremas para la piel, todo tipo de cirugías estéticas y/o reparadoras, etc., sin conseguir evitar el desenlace final. Algunos excéntricos, que se lo pueden permitir, se hacen congelar en nitrógeno líquido, a la espera de una solución futura.
Muchas personas se niegan a envejecer, en especial en su juventud. “El árbol joven no quiere arder”. Algunas siguen empeñadas en ello, cuando han rebasado la madurez y se encuentran en plena ancianidad. A esta variedad del síndrome del higo se le conoce con el nombre de “síndromedel higo verde (o del viejo verde)”.
A algunos, envejecer nos jode. Sólo con mirar el futuro del higo y el aspecto que ofrece al final de su ciclo vital, nos dan calambres hasta en el píloro. Científicos cualificados denominan a este cuadro clínico, “el síndrome del higo chungo” (no confundir con “chumbo”, o de la chumbera). En otros círculos lo llaman “el síndrome del higo paso o seco”.
La variedad del que se conserva en nitrógeno líquido es conocida con el nombre de “síndrome del higo iceberg”, también “síndrome del Titanic”, dado que se espera que el logro de su recuperación sea un completo desastre.
Hay personas que creen que la enfermedad del higo consiste en estar obnubilado por el deseo sexual de una mujer concreta, hasta el punto de no poder pensar en otra cosa. En este caso hablamos del “síndrome del higo en almíbar” o decimos: “está en la higuera”, refiriéndonos al paciente que la sufre.
Hay higos que se pudren en el árbol sin llegar a caer y otros que son comidos por los pajaritos y/o gusanos. En este caso no podemos hablar de una enfermedad del higo propiamente dicha, más bien se trata de una jugarreta de la madre naturaleza (putada), ya que no permite siquiera que complete su ciclo vital.
Poner los higos en conserva no parece resolver esta patología milenaria, como se ha visto en los casos de ultracongelación. En un experimento realizado en la Universidad de Oxford, se pusieron en un matraz los restos mortales de tres abuelos fallecidos. Posteriormentef ueron condimentados con sales minerales básicas, proteínas y azúcares elementales. Se intentó su resurrección con descargas eléctricas de varios Gv., pero no se les pudo devolver a la vida, por lo que han sido vendidos a un restaurante chino especializado en cerdo agridulce.
Estamos en camino de conquistar Marte y aún no sabemos curar un catarro, ni la Enfermedad del Higo. ¿Cómo coño vamos a combatir la Gripe A?
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