Desempolvando los cuadernos de campo de Darwin, se han encontrado –recientemente– manuscritos originales de la época, en los que el genial naturalista inglés detalla el verdadero sentido de la evolución. Contrario al que nos ha llegado, Darwin no sitúa la fecha evolutiva del mono anterior al hombre, sino al revés. Postula que Dios hizo al primer humano de barro a su imagen y semejanza. Luego, se fue deteriorando el genoma hasta el mono, y de ahí para abajo, hasta llegar a los que somos ahora. Esto va desde las ratas a de armario a simples organismos que, aunque pluricelulares, sólo utilizan una neurona. Y muchos ni eso.
Tan revolucionaria noticia ha tenido unan gran repercusión en el Vaticano, donde se viene celebrando una fiesta desde hace varios meses, equiparable a los San Fermines de España (sin toros), dado que coincide exactamente con la descripción bíblica. Se ignora la fecha de finalización de dicha festividad.
La Comunidad Científica Internacional se ha sumado a la noticia, avalando su veracidad. Esto explica que nuestra sociedad esté liderada por elementos con capacidad cerebral igual o inferior a la de los monos –han afirmado–.
En la Universidad de Iuta (Valencia) el profesor Severiano Mascletá ha espetado que, de seguir así, la humanidad quedaría condensada en un ser semejante a una almeja, pero sin sabor ni nada, y que pronto se extinguirá. Lo que supone una gran noticia para nuestro planeta, y otros a los que le viene echando el ojo, a saber: Marte, la Luna, algunas idem de Saturno, etc.
El cuerpo de bomberos de la Comunidad de Madrid, se ha ofrecido a encabezar la primera expedición a Marte, para preservar la humanidad. Pero Esperanza Aguirre ha desestimado la idea, ya que –dijo– en Marte no hay fuego, "pues" que no hay bosques.
La alta sociedad española, a través de su portadora, se ha limitado a decir –Esta teoría de Darwin es una monada guay.
lunes, 24 de octubre de 2011
jueves, 20 de octubre de 2011
EL TIEMPO EN EL UNIVERSO
No hace falta saber mucha matemática para deducir, de la Teoría de la Relatividad, que si nos aproximamos a la velocidad de la luz, el tiempo se ralentiza, tiende a cero cuando no aproximamos a ella y es nula cuando la alcanzamos.
¿Pero qué pasa si la superamos? Pues que el tiempo se hace negativo y corre hacia atrás.
Total que la máquina del tiempo queda inventada. Todo por culpa de la más pequeña de las partículas cósmicas, el neutrino.
Si no son erróneos los experimentos del CERN (European Organization for Nuclear Research) los neutrinos son capaces de superar la velocidad de la luz. Lo que significa que Einstein se equivocó al poner como tope esa velocidad para cualquier objeto o partícula de nuestro universo. El concepto que tenemos de él queda seriamente alterado.
Estas partículas no sólo se permiten el lujo de atravesarnos en cantidades de millones por segundo, sino que bromean con la Teoría de la Relatividad.
Claro, que para llegar a estas conclusiones no hace falta ser un sabio. Todo el mundo sabe que si esperamos a la novia, el tiempo se hace eterno. Mientras que si corremos tras ella a la velocidad de la luz, se pasa en un suspiro. Lo mismo sucede cuando estamos en la cola de alguna institución de estado, para una gestión burocrática. En este caso, el tiempo se dilata y deforma el espacio-temporal de tal modo, que se le pone a uno cara de oveja sodomizada (cara de gilipollas). Esto es debido a las tensiones gravitatorias sobre las piel y los músculos faciales y la presión intracraneal, que comprime la amígdala y chamusca la serotonina.
Cuando el tiempo tiende a cero (esto es, se va acabando), puede verse todo negro, sin que esto defina un agujero idem espacial. Tampoco es un agujero negro un piso para jóvenes de protección oficial, con 30 metros cuadrados o menos. Más bien se asemeja a una enana blanca o a una estrella de neutrones, donde la masa se condensa en un espacio reducidísimo, gracias a la atracción gravitatoria. Ahora bien, no debe entenderse por masa el resultado de la suegra sin el corsé, sino que es más propio hablar de plasma estelar, en este caso concreto.
Hay otros objetos raros siderales y sus correspondientes ejemplos terrestres.
¿Pero qué pasa si la superamos? Pues que el tiempo se hace negativo y corre hacia atrás.
Total que la máquina del tiempo queda inventada. Todo por culpa de la más pequeña de las partículas cósmicas, el neutrino.
Si no son erróneos los experimentos del CERN (European Organization for Nuclear Research) los neutrinos son capaces de superar la velocidad de la luz. Lo que significa que Einstein se equivocó al poner como tope esa velocidad para cualquier objeto o partícula de nuestro universo. El concepto que tenemos de él queda seriamente alterado.
Estas partículas no sólo se permiten el lujo de atravesarnos en cantidades de millones por segundo, sino que bromean con la Teoría de la Relatividad.
Claro, que para llegar a estas conclusiones no hace falta ser un sabio. Todo el mundo sabe que si esperamos a la novia, el tiempo se hace eterno. Mientras que si corremos tras ella a la velocidad de la luz, se pasa en un suspiro. Lo mismo sucede cuando estamos en la cola de alguna institución de estado, para una gestión burocrática. En este caso, el tiempo se dilata y deforma el espacio-temporal de tal modo, que se le pone a uno cara de oveja sodomizada (cara de gilipollas). Esto es debido a las tensiones gravitatorias sobre las piel y los músculos faciales y la presión intracraneal, que comprime la amígdala y chamusca la serotonina.
Cuando el tiempo tiende a cero (esto es, se va acabando), puede verse todo negro, sin que esto defina un agujero idem espacial. Tampoco es un agujero negro un piso para jóvenes de protección oficial, con 30 metros cuadrados o menos. Más bien se asemeja a una enana blanca o a una estrella de neutrones, donde la masa se condensa en un espacio reducidísimo, gracias a la atracción gravitatoria. Ahora bien, no debe entenderse por masa el resultado de la suegra sin el corsé, sino que es más propio hablar de plasma estelar, en este caso concreto.
Hay otros objetos raros siderales y sus correspondientes ejemplos terrestres.
viernes, 7 de octubre de 2011
VACACIONES
Dios creó al hombre en estado vacacional. Véase, si no, que en el Paraíso no había que trabajar, ni hacer la colada, ni nada. Bastaba con alargar la mano y coger la fruta de los árboles. Es verdad que daba mucho trabajo estar todo el día de polvos con Eva, para cumplir con el mandato divino de la procreación (malpensados).
El trabajo es un invento humano. Aquello de “ganarás el pan con el sudor de tu frente” no es castigo divino ni nada. Es mala leche. Tampoco lo es, tener que recoger el trastero y pasar el polvo a los muebles, que fue un invento de Eva.
La cuestión es que en el Paraíso se estaba mejor que en las Bahamas, cosa que a algún H de P le venía sesgado e inventó el trabajo, el sufrimiento y el sacrificio, alegando que nos acerca a Dios. ¡Falso! Cuando se está de muy mal café, por el estrés del trabajo, más bien se acerca uno a la maldición de las cosas sagradas, que a su veneración. Salvo que se sea masoquista.
Ahora bien, ¿qué es un estado vacacional?
Para los hombres, consiste en ser náufragos en una isla caribeña, compartida con una bella señorita, también náufraga. Los problemas de familia quedan atrás, así como los del trabajo y del mundo, en general. Se retorna al estado de Adán en el Paraíso. Por toda preocupación, un calendario de polvos bien administrados.
¡Pues no! Alguien inventó las vacaciones con toda la familia, la suegra, el perro y el periquito. El coche cargado a tope. Y en la playa ¡un legionario! cargado de bultos. Las evas quedan en la sombrillas de al lado, absolutamente inaccesibles.
También se inventaron los cruceros. Que son una manera estúpida de llevarse la casa o el hotel al mar. Y lo peor, que como te llevas a tu pareja, te pierdes la pastelería de mujeres que van a los barcos a ligar, o a pillar pareja.
Yo voy a emprender un estado vacacional, al revés. Por ejemplo, si en el mar se ven centollos, yo los veo a diario en la oficina. En vez de mar, veré el estanque del retiro. A las suecas vestidas...
Serán unas vacaciones castas, que elevarán mi espíritu a las alturas del Creador, mediante la meditación y el éxtasis. Además, mejoraré mis aficiones intelectuales. Todo son ventajas…
… pero añoraré al náufrago, que por una de esas casualidades de la vida, fue a parar a una isla desierta con Natalie Portman…
… ¡que le obligará a barrer la isla, recoger la cueva y pasar el polvo a las palmeras!
¡Porca miseria!
El trabajo es un invento humano. Aquello de “ganarás el pan con el sudor de tu frente” no es castigo divino ni nada. Es mala leche. Tampoco lo es, tener que recoger el trastero y pasar el polvo a los muebles, que fue un invento de Eva.
La cuestión es que en el Paraíso se estaba mejor que en las Bahamas, cosa que a algún H de P le venía sesgado e inventó el trabajo, el sufrimiento y el sacrificio, alegando que nos acerca a Dios. ¡Falso! Cuando se está de muy mal café, por el estrés del trabajo, más bien se acerca uno a la maldición de las cosas sagradas, que a su veneración. Salvo que se sea masoquista.
Ahora bien, ¿qué es un estado vacacional?
Para los hombres, consiste en ser náufragos en una isla caribeña, compartida con una bella señorita, también náufraga. Los problemas de familia quedan atrás, así como los del trabajo y del mundo, en general. Se retorna al estado de Adán en el Paraíso. Por toda preocupación, un calendario de polvos bien administrados.
¡Pues no! Alguien inventó las vacaciones con toda la familia, la suegra, el perro y el periquito. El coche cargado a tope. Y en la playa ¡un legionario! cargado de bultos. Las evas quedan en la sombrillas de al lado, absolutamente inaccesibles.
También se inventaron los cruceros. Que son una manera estúpida de llevarse la casa o el hotel al mar. Y lo peor, que como te llevas a tu pareja, te pierdes la pastelería de mujeres que van a los barcos a ligar, o a pillar pareja.
Yo voy a emprender un estado vacacional, al revés. Por ejemplo, si en el mar se ven centollos, yo los veo a diario en la oficina. En vez de mar, veré el estanque del retiro. A las suecas vestidas...
Serán unas vacaciones castas, que elevarán mi espíritu a las alturas del Creador, mediante la meditación y el éxtasis. Además, mejoraré mis aficiones intelectuales. Todo son ventajas…
… pero añoraré al náufrago, que por una de esas casualidades de la vida, fue a parar a una isla desierta con Natalie Portman…
… ¡que le obligará a barrer la isla, recoger la cueva y pasar el polvo a las palmeras!
¡Porca miseria!
jueves, 9 de junio de 2011
LA CRISIS DEL PEPINO
La Crisis del Pepino, también llamada “El Pepinazo”, trae de cabeza a los científicos, que no dan con el origen de la infección.
A continuación expongo un test de evaluación, con soluciones sugeridas en cada punto, para ayudar a la comunidad científica.
1. ¿Se trata de un pepino de calibre normalito o de un megapepino?
Solución 1: nunca buscar un megapepino en una residencia de ancianos.
2. ¿Qué uso se le dio al pepino español al llegar a Alemania?
Solución 2: si la E. Coli, es de procedencia fecal humana, cabe pensar que los pepinos fueron usados de forma libidinosa.
3. ¿Llevaba cada pepino etiqueta con el manual de instrucciones?
Solución 3: todo objeto alargado con forma de puro, deberá aportar manual de uso, para obviar confusiones indeseadas. Por ejemplo: el pepino, el calabazín, el fuselaje de un avión, etc.
4. ¿Es el pepino español de excesivo calibre para los alemanes?
Solución 4: debimos enviar pepinillos, que les entran mejor (lo de “pollas en vinagre” no tiene nada que ver).
5. ¿Es por trabajar poco lo españoles, que el pepino tuvo tiempo de irse de p. y contagiarse de una bacteria fistro sexual?
Solución 5: nombrar a Angela Merkel ministra de agricultura en España.
A continuación expongo un test de evaluación, con soluciones sugeridas en cada punto, para ayudar a la comunidad científica.
1. ¿Se trata de un pepino de calibre normalito o de un megapepino?
Solución 1: nunca buscar un megapepino en una residencia de ancianos.
2. ¿Qué uso se le dio al pepino español al llegar a Alemania?
Solución 2: si la E. Coli, es de procedencia fecal humana, cabe pensar que los pepinos fueron usados de forma libidinosa.
3. ¿Llevaba cada pepino etiqueta con el manual de instrucciones?
Solución 3: todo objeto alargado con forma de puro, deberá aportar manual de uso, para obviar confusiones indeseadas. Por ejemplo: el pepino, el calabazín, el fuselaje de un avión, etc.
4. ¿Es el pepino español de excesivo calibre para los alemanes?
Solución 4: debimos enviar pepinillos, que les entran mejor (lo de “pollas en vinagre” no tiene nada que ver).
5. ¿Es por trabajar poco lo españoles, que el pepino tuvo tiempo de irse de p. y contagiarse de una bacteria fistro sexual?
Solución 5: nombrar a Angela Merkel ministra de agricultura en España.
jueves, 2 de junio de 2011
MUERTE APARENTE
Con esto de la Física Cuántica y el principio de incertidumbre, uno no sabe si va o viene, si es o no es, si es gay o no lo es y, sobre todo, no tiene la certeza de si está vivo o muerto. A esta última cuestión voy a ceñirme, tratando de dar algunas directrices para paliar la confusión.
No acuda usted a la funeraria precipitadamente. Analice primero su situación.
Lo primero que hay que hacer ante una situación dudosa de muerte propia es pellizcarse fuertemente y tomarse el pulso, para detectar si el corazón late o se ha parado. Si tiene un tensiómetro, tómese la tensión. No sirve para nada, pero le tranquilizará.
En el caso de que su corazón esté parado y otee un túnel de luz. Y al final del túnel, los familiares fallecidos le pregunten “y tú de quién eres”, no se trata de una muerte real, sino que está en el pueblo.
Si traspasado el túnel, se forma parte del todo y se encuentra dialogando con un caballo, puede ser que 1) no sea un caballo, sino un pariente con buena dentición, 2) sea un caballo y usted se haya reencarnado en yegua.
También surge la duda de si se encuentra en la Gloria. La visión de bellas señoritas que le manosean, no significa que sean necesariamente deidades, sino el equipo de enfermería que le atiende el hospital. Si siente que algo penetra por su recto, puede estar en la certeza absoluta del argumento sanitario.
Si presenta pérdida de conciencia y escucha gritos de mujer a lo lejos, a) se ha quedado traspuesto en la ópera, b) le reclama su mujer que está lista la cena. No avisar al forense.
Si nota cierto calorcito, que le acaba quemando: a) se durmió con el cigarrillo encendido, b) está muerto y le están incinerando. En la segunda opción, no llame a los bomberos. Es de mal gusto estropear su propio funeral.
Si advierte que es sistemáticamente ignorado, sobre todo cuando expone su punto de vista sobre la vida, o escribe E-mails a los amigos y no le contesta ninguno, no vaya al forense, no sea que le hagan una autopsia innecesaria. Simplemente, sus argumentos no interesan a los demás, o es usted un plasta.
En este sentido, si se nota mal olor de cintura para abajo, no se alarme. Puede significar que se le ha escapado un gas o que hace tiempo que no se lava con regularidad.
Si contempla una deidad tañendo la lira en camisón y un montón de gente, también en camisón haciendo el coro: a) está usted muertísimo y ha tenido la mala suerte de caer en la Gloria, b) está en un concierto de música antigua, c) es usted miembro de alguna coral cursi.
Normas Preventivas de los Estados Mortales Sugestivos
(NPEMS)
No acuda usted a la funeraria precipitadamente. Analice primero su situación.
Lo primero que hay que hacer ante una situación dudosa de muerte propia es pellizcarse fuertemente y tomarse el pulso, para detectar si el corazón late o se ha parado. Si tiene un tensiómetro, tómese la tensión. No sirve para nada, pero le tranquilizará.
En el caso de que su corazón esté parado y otee un túnel de luz. Y al final del túnel, los familiares fallecidos le pregunten “y tú de quién eres”, no se trata de una muerte real, sino que está en el pueblo.
Si traspasado el túnel, se forma parte del todo y se encuentra dialogando con un caballo, puede ser que 1) no sea un caballo, sino un pariente con buena dentición, 2) sea un caballo y usted se haya reencarnado en yegua.
También surge la duda de si se encuentra en la Gloria. La visión de bellas señoritas que le manosean, no significa que sean necesariamente deidades, sino el equipo de enfermería que le atiende el hospital. Si siente que algo penetra por su recto, puede estar en la certeza absoluta del argumento sanitario.
Si presenta pérdida de conciencia y escucha gritos de mujer a lo lejos, a) se ha quedado traspuesto en la ópera, b) le reclama su mujer que está lista la cena. No avisar al forense.
Si nota cierto calorcito, que le acaba quemando: a) se durmió con el cigarrillo encendido, b) está muerto y le están incinerando. En la segunda opción, no llame a los bomberos. Es de mal gusto estropear su propio funeral.
Si advierte que es sistemáticamente ignorado, sobre todo cuando expone su punto de vista sobre la vida, o escribe E-mails a los amigos y no le contesta ninguno, no vaya al forense, no sea que le hagan una autopsia innecesaria. Simplemente, sus argumentos no interesan a los demás, o es usted un plasta.
En este sentido, si se nota mal olor de cintura para abajo, no se alarme. Puede significar que se le ha escapado un gas o que hace tiempo que no se lava con regularidad.
Si contempla una deidad tañendo la lira en camisón y un montón de gente, también en camisón haciendo el coro: a) está usted muertísimo y ha tenido la mala suerte de caer en la Gloria, b) está en un concierto de música antigua, c) es usted miembro de alguna coral cursi.
Normas Preventivas de los Estados Mortales Sugestivos
(NPEMS)
sábado, 9 de abril de 2011
TEST DE LA DEPRESIÓN
ESTUDIO EPIDEMIOLÓGICO DE LA DEPRESIÓN
La Depresión es la falta de motivación. A continuación, test de la depresión. Conteste a cada pregunta.
1. Perdió el interés por el sexo, al contemplar un foto de la Duquesa de Alba
Sí, No
Sí: No tiene usted depresión. Es usted normal.
No: es usted un toro o le va lo raro. O ambas cosas.
2. Le gusta la lencería femenina
a) en el guardarropa
b) puesta
a) en el guardarropa: efectivamente le gusta la lencería femenina. O bien es usted homosexual. O tiene depresión.
b) puesta: a usted no le gusta la lencería. Le gusta lo que va debajo. Es usted un pillín, o padece un trastorno bipolar en su fase álgida.
3. Se ha enamorado de su jefe
Sí, No
Sí: es usted mujer y su jefe está como un queso. Es usted varón homosexual. O tiene una larga hipoteca con uno de esos nuevos bancos. Está usted deprimido o gilipollas.
No: es usted hombre heterosexual y su jefe es muy feo o muy capullo. Tiene pagada la hipoteca. Está a punto de jubilarse. No tiene depresión, pero está jodido.
4. Le gustan los cruceros
Sí, No
Sí: sus antepasados eran vikingos. Cree que ligará con la maciza del camarote de al lado. No tiene depresión, pero padece el síndrome alucinatorio gravídico, o del porro indigesto.
No: hizo la mili en infantería. Ha visto La Aventura del Poseidón y/o Titánic.
Si usted prefiere un crucero por el estanque del retiro y lo hace en el barco grande, está usted deprimido o no tiene posibilidades económicas. Si lo hace en barca de remos, es usted un tacaño o está tieso.
5. Su preferencia sexual es digital:
Sí, No
Sí: es usted informático. Es usted onanista. No liga ni con goma arábiga. No tiene depresión, sólo es que no folla.
No: es usted un alucinado que cree que va a follar pronto. Síndrome del entusiasmo visceral desmedido. O depresión enmascarada capullar.
6. Le gustan los niños:
Sí, No
Sí: es usted insultantemente joven. Es padre. Es mujer. Todo normal.
No: Es maestro. Padece usted la llamada Depresión Postraumática Lacerante (DPL o LOGSE, –en japonés–). Acuda a su hospital psiquiátrico más próximo.
7. Le gusta el amanecer:
Sí, No
Sí: Está jubilado y no tiene que madrugar. No tiene depresión.
No: Tiene que levantarse a las seis de la mañana, conducir con un tráfico caótico y ver a su jefe en la oficina. Este es un típico caso de depresión mayor. Nota: muy importante no mirar la nómina a final de mes, so pena de caer en estado catatónico irreversible.
8. Le gusta ir de compras:
Sí, No
No: es usted un varón normal y corriente sin depresión. Pero, si acude a los hipermercados, terminará deprimido.
Sí: es usted mujer. Está sana.
9. Tiene sofocos:
Sí, No
Sí: hace mucho ejercicio. Está con la menopausia. Está usted follando.
Todo normal.
No: no se sofoca por nada. Es usted filósofo. Tiene más de 60 años. Es joven y soltero. Disfruta de la vida.
Tiene usted una gran depresión, pero no se ha dado cuenta.
10. No sabe, no contesta:
Sí, No
No: su despreocupación por la depresión es preocupante. Padece usted la más grave de las depresiones.
Sí: si está preocupado por la depresión, es que está usted deprimido. Consulte a su psiquiatra.
ELABORADO POR EL SERVICIO DE PSIQUIATRÍA DE LA UNIVERSIDAD DE VALLECAS EN SU PARTE LOCA
La Depresión es la falta de motivación. A continuación, test de la depresión. Conteste a cada pregunta.
1. Perdió el interés por el sexo, al contemplar un foto de la Duquesa de Alba
Sí, No
Sí: No tiene usted depresión. Es usted normal.
No: es usted un toro o le va lo raro. O ambas cosas.
2. Le gusta la lencería femenina
a) en el guardarropa
b) puesta
a) en el guardarropa: efectivamente le gusta la lencería femenina. O bien es usted homosexual. O tiene depresión.
b) puesta: a usted no le gusta la lencería. Le gusta lo que va debajo. Es usted un pillín, o padece un trastorno bipolar en su fase álgida.
3. Se ha enamorado de su jefe
Sí, No
Sí: es usted mujer y su jefe está como un queso. Es usted varón homosexual. O tiene una larga hipoteca con uno de esos nuevos bancos. Está usted deprimido o gilipollas.
No: es usted hombre heterosexual y su jefe es muy feo o muy capullo. Tiene pagada la hipoteca. Está a punto de jubilarse. No tiene depresión, pero está jodido.
4. Le gustan los cruceros
Sí, No
Sí: sus antepasados eran vikingos. Cree que ligará con la maciza del camarote de al lado. No tiene depresión, pero padece el síndrome alucinatorio gravídico, o del porro indigesto.
No: hizo la mili en infantería. Ha visto La Aventura del Poseidón y/o Titánic.
Si usted prefiere un crucero por el estanque del retiro y lo hace en el barco grande, está usted deprimido o no tiene posibilidades económicas. Si lo hace en barca de remos, es usted un tacaño o está tieso.
5. Su preferencia sexual es digital:
Sí, No
Sí: es usted informático. Es usted onanista. No liga ni con goma arábiga. No tiene depresión, sólo es que no folla.
No: es usted un alucinado que cree que va a follar pronto. Síndrome del entusiasmo visceral desmedido. O depresión enmascarada capullar.
6. Le gustan los niños:
Sí, No
Sí: es usted insultantemente joven. Es padre. Es mujer. Todo normal.
No: Es maestro. Padece usted la llamada Depresión Postraumática Lacerante (DPL o LOGSE, –en japonés–). Acuda a su hospital psiquiátrico más próximo.
7. Le gusta el amanecer:
Sí, No
Sí: Está jubilado y no tiene que madrugar. No tiene depresión.
No: Tiene que levantarse a las seis de la mañana, conducir con un tráfico caótico y ver a su jefe en la oficina. Este es un típico caso de depresión mayor. Nota: muy importante no mirar la nómina a final de mes, so pena de caer en estado catatónico irreversible.
8. Le gusta ir de compras:
Sí, No
No: es usted un varón normal y corriente sin depresión. Pero, si acude a los hipermercados, terminará deprimido.
Sí: es usted mujer. Está sana.
9. Tiene sofocos:
Sí, No
Sí: hace mucho ejercicio. Está con la menopausia. Está usted follando.
Todo normal.
No: no se sofoca por nada. Es usted filósofo. Tiene más de 60 años. Es joven y soltero. Disfruta de la vida.
Tiene usted una gran depresión, pero no se ha dado cuenta.
10. No sabe, no contesta:
Sí, No
No: su despreocupación por la depresión es preocupante. Padece usted la más grave de las depresiones.
Sí: si está preocupado por la depresión, es que está usted deprimido. Consulte a su psiquiatra.
ELABORADO POR EL SERVICIO DE PSIQUIATRÍA DE LA UNIVERSIDAD DE VALLECAS EN SU PARTE LOCA
domingo, 13 de febrero de 2011
EL JUBILAUTA
El jubilauta moderno, se levanta a las siete de la mañana, como si tuviera que ir al trabajo. Esto se denomina síndrome de inercia. Cuando percibe que no tiene que acudir, porque está jubilado, se dirige a comprar el periódico y el pan, lo que ya es toda una tradición. Por el camino, atraviesa los pasos de cebra a paso de tortuga, haciendo frenar súbitamente a los conductores, sin que haya una tara física que lo justifique. Sencillamente, no tiene prisa.
Un vez en casa, se viste de atleta: chándal, sudadera, cinta en la cabeza, auriculares en las orejas y deportivas. De este modo, camina unas dos horas, sin rumbo fijo, pero con la ilusión de así prolongar su vida.
Como está apuntado a una de esas actividades estúpidas, como el macramé, las clases de pintura y/o dibujo o la informática, pasa el resto de la mañana en estos quehaceres estériles, hasta la hora de comer.
Nunca hizo dieta, pero tras las jubilación, lleva un estricto régimen restrictivo. Y, por su puesto, ha dejado de fumar.
Acude todas las tardes a su médico, para que le tome la tensión, luego de haber comprobado, en casa, que su corazón le late correctamente. Nunca fue hipertenso, pero poder serlo le obsesiona.
Por la tarde, va al gimnasio y a actividades como la coral o el mus, siempre que el cuidado de sus nietos se lo permita.
Los fines de semana viaja con otros jubilautas a ciudades nacionales. Y, en semana santa y verano, puede hacerlo al extranjero, a costa de alguna institución cultural, que pasea nuestras momias para ilustración arqueológica de los foráneos.
Las noches del jubilauta son otra cosa. Suele acudir a las discotecas donde baila varias horas seguidas. Hace amistad con dos o tres jóvenes mujeres y tiene sexo con ellas durante toda la noche.
Esta es, sin duda, la explicación de una vida tan detoxicante, como la que, a diario, se ve obligado a llevar.
Un vez en casa, se viste de atleta: chándal, sudadera, cinta en la cabeza, auriculares en las orejas y deportivas. De este modo, camina unas dos horas, sin rumbo fijo, pero con la ilusión de así prolongar su vida.
Como está apuntado a una de esas actividades estúpidas, como el macramé, las clases de pintura y/o dibujo o la informática, pasa el resto de la mañana en estos quehaceres estériles, hasta la hora de comer.
Nunca hizo dieta, pero tras las jubilación, lleva un estricto régimen restrictivo. Y, por su puesto, ha dejado de fumar.
Acude todas las tardes a su médico, para que le tome la tensión, luego de haber comprobado, en casa, que su corazón le late correctamente. Nunca fue hipertenso, pero poder serlo le obsesiona.
Por la tarde, va al gimnasio y a actividades como la coral o el mus, siempre que el cuidado de sus nietos se lo permita.
Los fines de semana viaja con otros jubilautas a ciudades nacionales. Y, en semana santa y verano, puede hacerlo al extranjero, a costa de alguna institución cultural, que pasea nuestras momias para ilustración arqueológica de los foráneos.
Las noches del jubilauta son otra cosa. Suele acudir a las discotecas donde baila varias horas seguidas. Hace amistad con dos o tres jóvenes mujeres y tiene sexo con ellas durante toda la noche.
Esta es, sin duda, la explicación de una vida tan detoxicante, como la que, a diario, se ve obligado a llevar.
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